Categoría: Publicaciones Recientes

Las más recientes publicaciones ILSA

  • Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito: balance, rediseño y desafíos

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    A cuatro años de haberse firmado el Acuerdo de La Habana, con relación al PNIS está pendiente el realizar ejercicios de sistematización y reflexión de la implementación de sus experiencias piloto (algo en lo que enfatiza el autor en las conclusiones); al igual que adelantar los cambios estructurales en el campo colombiano, especialmente aquellos que se encuentran incorporados en el punto 1 del Acuerdo Final; y, por supuesto, la implementación de los contenidos del punto 4 que han sido aplazados. De otra parte, la evaluación institucional del Programa debe hacerse considerando los enfoques de derechos, territorial, étnico y de género, así mismo, éstos deben ser parte de los ajustes al PNIS, revisiones que además deben tener presente la jurisprudencia que sobre cultivos de uso ilícito han expedido altas cortes y tribunales.
    Con Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito: balance, rediseño y desafíos el Instituto se suma al gran reto de contribuir al análisis sobre la implementación del Acuerdo Final, con la satisfacción por el accionar que ILSA ha desplegado en los temas que aborda la obra, pero también con la alegría de poner nuevamente en el escenario editorial la colección Textos de Aquí y Ahora.

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  • Derecho y Liberación – Pronto en librerías

    Alejandro Rosillo Martínez (1976), mexicano, es máster y doctor en Derechos Humanos por la Universidad Carlos III de Madrid, y Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Es profesor investigador en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Coordinador de la Maestría en Derechos Humanos, y Jefe del Instituto de Investigaciones Jurídicas. Miembro del Sistema Nacional de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) de México, nivel II. Algunos de sus libros publicados son: Para comprender y usar los Acuerdos de San Andrés, CENEJUS, Aguascalientes, 2016; Fundamentação dos direitos humanos desde a Filosofia da libertação, Editora Unijuí, Ijuí, 2015; Fundamentación de derechos humanos desde América Latina, Editorial Ítaca, México, 2013.

    Lucas Machado Fagundes (1984), brasileño, es Maestro y Doctor en Derecho por la Universidade Federal de Santa Catarina, Brasil. Hizo posdoctorado en la Universidade Federal de Rio Grande do Sul, Brasil. Profesor e investigador en la Maestría en Derechos Humanos y Sociedad de la Universidade do Extremos Sul Catarinense, Brasil. Profesor de la Maestría en Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de San Luis de Potosí, México. Coordinador del Grupo de Trabajo “Crítica Jurídica y conflictos sociopoliticos” del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales – Clacso. Algunos de sus libros publicados (en portugués) son: Pluralismo jurídico: no processo constituinte boliviano, 2019; Introdução ao pensamento jurídico crítico desde a filosofia da libertação, 2018; Cultura jurídica latino-americana: entre o pluralismo e o monismo na condição da colonialidade, 2018.

  • EL DESGOBIERNO DEL APRENDIZ- AUTORITARISMO, GUERRA Y PANDEMIA

     
    En septiembre de 2019 más de quinientas organizaciones sociales y no gubernamentales agrupadas en tres plataformas de derechos humanos presentaron un informe que expuso un balance del primer año de gestión del presidente Iván Duque Márquez. casi dos años después este esfuerzo de articulación que sigue vigente entregando un análisis de la gestión del ejecutivo, estructurado en 7 capítulos.
     
    Texto completo en el siguiente enlace: file:///C:/Users/Administrador/Downloads/Libro_El%20Desgobierno%20del%20Aprendiz.pdf
     
     

  • IMPLEMENTACIÓN 12 LA JUSTICIA ESPECIAL PARA LA PAZ. TRABAS Y RETOS DE UN PILAR DISMINUIDO- Texto de Freddy Ordóñez Gómez-Investigador ILSA

    Introducción

    El Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera firmado entre el Gobierno Nacional de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), se presenta como un conjunto de acuerdos que se configura como un todo indisoluble que pretende contribuir a las transformaciones necesarias para sentar las bases de una paz estable y duradera. Esa lectura integral de lo pactado en el Teatro Colón implica entender que para que sus diferentes componentes cumplan a cabalidad sus objetivos, los demás componentes también deben hacerlo y su implementación debe darse de forma coordinada y general. Solo así el Acuerdo de Paz cumplirá con su objetivo como documento de política transicional.
    La introducción al Punto 5 sobre las víctimas del conflicto afirma que “resarcir a las víctimas está en el centro del Acuerdo” (Gobierno Nacional de Colombia y FARC-EP, 2016, nov. 24, p. 124), expresión que va de la mano con otras que se encuentran en diferentes apartados de lo pactado que relacionan los derechos de las víctimas y la contribución del sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición a la lucha contra la impunidad; de igual forma, es abundante la referencia a instrumentos internacionales sobre el tema, mención que no se agota en el Acuerdo de La Habana y que se encuentra también en documentos de las entonces FARC-EP y del hoy partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC). Al respecto, señalaban las tesis preparatorias para la discusión de la X Conferencia de la organización guerrillera:
    [el] “Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición”, con el cual de manera novedosa respecto de otras experiencias nacionales e internacionales se ponen en el centro de las preocupaciones las víctimas del conflicto y los procesos de victimización ocurridos a lo largo de décadas de confrontación armada, sobre la base del reconocimiento de múltiples responsabilidades, contemplando las inherentes al orden social vigente y las imputables al Estado y sus agentes, a las estructuras de contrainsurgencia, especialmente paramilitar, promovidas por éstos y por organizaciones civiles y por poderes económicos y gobiernos extranjeros, así como las que corresponden a nuestro ejército guerrillero en ejercicio del derecho a la rebelión. Todo ello, con estricta atención a las normas y los estándares vigentes del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario 
    (Estrada, 2019a, p. 25).
    Lo anterior, lleva a identificar que el Acuerdo Final tiene como eje los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, los cuales han sido dinamizados por el Derecho Internacional Humanitario, el Derecho Penal Internacional, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y los principios del derecho internacional orientados a combatir la impunidad de las violaciones a los derechos humanos y las infracciones al Derecho Internacional Humanitario (Saffon, 2011, p. 14), configurando un campo aún en consolidación y en disputa: la justicia transicional.
    Se ha propuesto de manera general que la justicia transicional consiste en “un conjunto de medidas políticas y jurídicas que adoptan las sociedades cuando están atravesando algún tipo de cambio político, usualmente de dictaduras a democracias o de conflictos armados hacia la paz” (Torres, 2019, p. 15), y esta “comprende el entero ámbito de los procesos y mecanismos asociados con los intentos de una sociedad para afrontar un legado de abusos a gran escala del pasado, para asegurar responsabilidad, rendir justicia y lograr la reconciliación” (Ambos, 2009, p. 26). Justicia de transición que abarca no solo situaciones de cambio de régimen o de finalización de un conflicto, sino que también comprende “situaciones de procesos de paz dentro de un conflicto en curso y/o de una democracia formal” (Ambos, 2009, p. 27). El éxito de la justicia transicional, desde esta lectura, estará marcado por el grado de contribución a la reconciliación, a la consolidación de la democracia y del Estado de derecho.
    Adicional a lo ya señalado, se ha hecho una lectura de la justicia transicional en la que paz y justicia se encuentran como principios o valores opuestos y en contradicción, a partir de lo que se plantea que la justicia transicional es —en gran medida— “una justicia transaccional” (Uprimny, 2006, p. 41), tensiones que son, se señala, fundamentales para los análisis sobre el tema:
    Las tensiones entre justicia y paz, entonces, deben ser tenidas en cuenta en todo análisis que verse sobre las condiciones de posibilidad de un proceso transicional, pues ignorarlas equivale a desconocer el inmenso peso que tienen las particularidades del contexto político en el éxito o fracaso de un proceso de este tipo (Uprimny, 2006, p. 20).
    Ahora bien, de otra parte, lecturas amplias de la justicia transicional enfatizan en su potencial transformativo —siendo en esta “dimensión transformativa de la justicia transicional donde reside su potencial emancipador” (Muñoz y Gómez, 2015)—, así como en la necesidad de trascender la justicia transicional (Estrada, 2015, jun.), cuando esta es entendida como juicio y condena de las responsabilidades individualidades bajo el marco legal penal estatal vigente, tanto como en trascender las responsabilidades y subjetividades para hablar de responsabilidades sistémicas (Moncayo, 2015, mar.).

  • EUROPA, ESTADOS UNIDOS Y CHINA- Boaventura de Sousa Santos

    Las declaraciones del embajador estadounidense en entrevista con el diario Expresso del 26 de septiembre ofenden a los portugueses y violan los códigos diplomáticos. Amenazó que los Estados Unidos dejarían de considerar a Portugal como un aliado en cuestiones no solamente económicas sino también de seguridad si Portugal adoptara (así sea parcialmente) la tecnología 5G de Huawei. Sabemos que este es el estilo agresivo de injerencia en los asuntos internos de los países vasallos o”repúblicas bananeras”. Las declaraciones del embajador, sin embargo,
    tienen un tiempo y un contexto precisos.
    Como el objetivo geoestratégico de Estados Unidos es debilitar o desmantelar la UE (comenzó con el Brexit) para obligar más fácilmente a los países europeos a alinearse en la nueva guerra fría -la guerra contra China,Portugal es el objetivo exacto, no sólo porque se considera uno de loseslabones débiles de la UE,sino también porque presidirá la UE en los próximos meses. Las autoridades portuguesas han reaccionado de la única manera posible, pero las grandes decisiones son de la UE. ¿Qué decisión tienen que tomar? Europa se enfrenta a una bifurcación decisiva: o se fragmenta o profundiza su integración. El análisis que propongo se basa en la idea de que la integración es mejor que la fragmentación, suponiendo que sólo es posible profundizar la integración respetando la autonomía de cada país y democratizando las relaciones entre ellos.
    No viene al caso mirar aquí toda la larga tradición histórica que conecta Europa (especialmente el Mediterráneo) con China e India, miembros del mismo supercontinente, Eurasia, donde surgió la Edad de Bronce y dio lugar a la primera revolución urbana, unos tres mil años antes de nuestra era. Es suficiente recordar que durante muchos años ha habido comercio y tecnología en esta región y que, si en ciertos períodos prevaleció Occidente, en otros prevaleció Oriente. Esta alternancia pareció romperse a partir del siglo XV con el péndulo apuntando a la región europea. Con la expansión bloqueada por tierra por el Imperio Otomano, Europa se convirtió en el lugar de nacimiento de los imperios transatlánticos que tuvieron sucesivamente como protagonistas a Portugal, España, Holanda, Francia e
    Inglaterra. Un largo período que terminó en 1945 (en el caso de las colonias de Portugal, en 1975). Desde entonces, el único imperio digno del nombre ha sido el de los EE. UU. Hace unos años se ha hablado del declive de este imperio y del surgimiento del imperio chino, aunque sea discutible si Chinaya es (de nuevo) un imperio. Durante varios años, estudios de los servicios de inteligencia de los EE. UU (CIA) han previsto que China en 2030 será la primera economía del mundo.
    Todo nos lleva a creer que nos enfrentamos a un imperio descendiente y a un imperio ascendente. La pandemia ha llegado a dar una nueva intensidad a los signos que apuntan a esto. Entre ellos señalo los siguientes.
    En primer lugar, China fue una de las principales economías del mundo durante varios siglos hasta el comienzo del siglo XIX. Representaba entonces del 20% al 30% de la economía mundial. Desde entonces, su declive comenzó y en 1960 China representó sólo el 4% de la economía mundial. A partir de la década de 1970 China comenzó a resurgir, y hoy representa el 16%. La pandemia ha hecho aún más evidente que China es la fábrica del mundo. Mientras Donald Trump vocifera contra el “virus chino”, el personal médico y de enfermería está esperando ansiosamente la llegada del nuevo suministro de material de protección personal de China. Los estudios de dos grandes bancos alemanes, el Commerzbank y el Deutsche Bank muestran que China recuperará las pérdidas del PIB causadas por la pandemia a finales de este año, mientras que Europa y Estados Unidos seguirán enfrentando una severa recesión. El peso del consumo interno de China en el PIB es ahora del 57,8 por ciento (en 2008 fue del 35,3 por ciento), es decir, un peso cercano al de los países más desarrollados. Se ha escapado de los medios occidentales que, ante la intensificación de la guerra fría por parte de los Estados Unidos, China propone adoptar una política de mayor autosuficiencia o autonomía que le permita seguir exportando al mundo sin depender tanto de las importaciones de alta tecnología. Entre los países europeos, Alemania puede ser una de las más afectadas, junto con Japón y Corea del Sur.
    La imagen que nos llega de los Estados Unidos es casi lo contrario de todo esto. El extraordinario dinamismo de los Estados Unidos a finales de la década de 1940 y en las dos décadas siguientes ha desaparecido hace mucho tiempo. Históricamente inclinado a considerar la guerra como un medio para resolver conflictos, Estados Unidos ha estado gastando en aventuras militares la riqueza que se podría invertir en el país. Desde 2001, el gasto militar ha ascendido a 6 trillones de dólares. Recientemente, el expresidente Jimmy Carter lamentó que en 242 años de existencia Estados Unidos sólo había estado en paz durante 16 años. Por el contrario, desde la década de 1970 China no ha estado en guerra con ningún país (aunque haya tensiones regionales), y se estima que hoy en día produce tanto cemento en tres años como Estados Unidos a lo largo del siglo XX. Mientras China construye una gran clase media, Estados Unidos la destruye. Los tres estadounidenses más ricos tienen tanta riqueza como los 160 millones de estadounidenses más  pobres. En el ranking de libertad de prensa del World Press Índex, Estados Unidos ha estado cayendo y ahora ocupa el puesto 45 (varios países europeos están en la cima de la tabla, Portugal ocupa el décimo lugar y China el puesto número 177). La conducta política de Donald Trump es lo opuesto a todo lo  que hemos aprendido de positivo de los Estados Unidos y ahora corre el riesgo de poner al país al borde de una guerra civil. Pero, por peligroso y caricaturado que sea, Trump no es la causa del declive de Estados Unidos, es más bien un producto de esto.
    Europa (especialmente la que tiene la mejor tasa de desarrollo humano) se ha beneficiado de la apertura de China al comercio internacional y de las relaciones pacíficas que se han establecido desde entonces entreEstados Unidos y China. Estos hechos han eximido a la UE de tener una verdadera política exterior. Todo indica que este período ha llegado a su fin y que Europa se verá obligada a elegir. Europa, históricamente muy violenta, tanto internamente como mundialmente, no tiene velas imperiales hoy en día y parece querer preservar un patrimonio creíble de defensa de los valores democráticos, la convivencia pacífica y los derechos humanos. Los imperios siempre son malos para las regiones que están sujetas a ellos. Se puede decir que las regiones que no pueden disputar el poder imperial ganan más al aliarse a un imperio ascendente que a un imperio descendiente.
    Pero, por otro lado, nada nos garantiza que el imperio chino sea mejor para los europeos que el imperio americano. La única manera de preservar los valores de la democracia, la convivencia pacífica y los derechos humanos parece ser mantener una autonomía relativa hacia ambos. Sólo esta relativa autonomía permitirá a Europa profundizar su integración discutiendo los términos de su inserción en la nueva era, que parece ser menos una nueva era de globalización que una era de muros tecnológicos (y muchos otros muros no menos peligrosos).
    Esto significa que ningún país europeo debe ser chantajeado. La experiencia internacional de la última década nos dice que China acepta la idea de una autonomía relativa y que, cuando es necesario, sabe retirar sus ánimos expansivos. Por el contrario, las presiones muy poco diplomáticas en curso son una advertencia de que los Estados Unidos no aceptan la idea de autonomía relativa. Si Europa no sabe resistirse/resistir, estará iniciando un doloroso viaje hacia su fragmentación.

  • MANIFIESTO Y PACTO SOCIAL Y POLITICO DE LAS MUJERES POR LA VIDA Y POR EL CESE DE LA VIOLENCIA ESTATAL Colombia, 1º de Octubre 2020

    1.- Las mujeres nos manifestamos en movilización diversa, polifónica y
    permanente y construimos en creación colectiva entre mujeres, el Manifiesto
    y Pacto Social y Político por la Vida, en defensa de la paz, contra la guerra, y
    la violencia estructural, apoyada en la doctrina de seguridad nacional, contra
    el gobierno guerrista de Duque, de los sectores antidemocráticos y fascistas,
    contra las violencias machistas, patriarcales y de género, contra los
    feminicidios cotidianos, de las diversidades sexuales, personas LGBTIQ….
    2.- Exigimos la reestructuración de las fuerzas armadas y de policía, haciendo
    hincapié, en que es inconstitucional la permanencia de la Policía Nacional en
    el Ministerio de Defensa. La Constitución de 1991, definió la policía como un
    cuerpo armado de naturaleza civil, sacándola del Ministerio de Defensa, aún
    permanece en ese lugar, exigimos que se cumpla la Constitución y regrese al
    ministerio de gobierno. Así mismo, es urgente que se clarifiquen las
    direcciones administrativas, las funciones y el adoctrinamiento dado a la
    fuerza pública (militares y policías)
    3.- Exigimos a Duque, que suspenda el tratamiento de guerra dado a la alta
    conflictividad social, generada por la gran desigualdad social, económica y
    política, agudizada por la pandemia y la ausencia del Estado para mitigar los
    efectos de la parálisis económica
    4.Exigimos el cese de la violencia política, machista, patriarcal y de género
    en contra de las niñas y niños indígenas, de los pueblos étnicos y del
    campesinado.
    5.Manifestamos nuestro repudio a las masacres, los asesinatos de lideresas y
    líderes sociales, por lo cual, PROPONEMOS UN PACTO POLITICO Y SOCIAL
    PARA EXIGUIR, respuestas y transformaciones hacia el logro de la paz y el
    cese de las múltiples violencias contra el pueblo colombiano, exigimos la
    verdad sobre las masacres. ¿QUIÉN DIÓ LA ORDEN?
    6.En el marco de la crisis pandémica, que develó la profunda crisis del
    capitalismo y su modelo Neoliberal, denunciamos, que las medidas
    económicas y los decretos adoptadas por el gobierno, no van dirigidos a
    aliviar las necesidades urgentes de mujeres y hombres, que han perdido los
    empleos, cerrado sus negocios y no han encontrado respuestas institucionales
    para aliviar la aguda crisis económica. Los recursos públicos se han
    destinado para el sistema financiero y para el 0.3% de las empresas que
    constituyen las grandes empresas, dejando a la pequeña y mediana empresa,
    que emplea a más del 70% de las personas con trabajo, con apoyos
    económicos insuficientes para su reactivación y de la economía en general.
    Exigimos renta básica ya y fortalecimiento del sistema de salud público, pues
    Colombia ocupa en el mundo el quinto lugar con más casos de Covid19, y el
    11º puesto en muertes por Covid19 y el segundo país, con la mayor alza en el
    nivel de desempleo en el mundo.
    7.Expresamos solidaridad y estamos en permanente acompañamiento y
    duelo con las mujeres, la juventud, las madres, esposas, hermanas y
    hermanos y las familias víctimas de los asesinatos por parte de agentes del
    Estado.
    8.Exigimos, responsabilidad política del Estado y del gobierno para la
    seguridad y la protección de la vida de las y los colombianos, que cese del
    baño de sangre ya.
    9.Estamos contra a la utilización de la fuerza y la violencia estatal sobre el
    cuerpo de las mujeres, de las y los jóvenes, nuestras hijas e hijos,
    reproduciendo el miedo y el orden de la guerra que se legitima en nuevas
    masacres y asesinatos contra líderes y lideresas sociales, que no cesan.
    10.Exigimos, la depuración de las fuerzas armadas, el fin de la corrupción y
    del abuso de poder, de la impunidad por sus crímenes y proponemos de
    manera inmediata, avanzar en procesos de formación en derechos humanos
    con enfoque de género.
    11.Denunciamos la brutalidad policiva y la violencia machista, patriarcal y
    de género por parte de la policía contra el cuerpo de las mujeres en Bogotá y
    en los territorios. Exigimos el cumplimiento de la ley 1257/2008 y el respeto
    al cuerpo de las mujeres, diversidades sexuales, LGBTIQ….
    12.Exigimos el desmonte de los grupos criminales sucesores del
    paramilitarismo ya.
    13. Respaldamos a la alcaldesa como autoridad máxima de la ciudad de
    Bogotá, en la necesidad de la reestructuración de la policía, y les exigimos a
    las y los mandatarios nacionales y regionales, el cese de la utilización de la
    fuerza pública en las movilizaciones sociales, garantizar el derecho a la
    protesta, y la vida de las y los defensores de los derechos humanos. En lo que
    va corrido del año (2020) sido asesinadas 57 lideresas defensoras de derechos
    humanos en el país.
    14. Exigimos el Desmonte de la Masculinidad violenta, que se ejerce por las
    cofradías militaristas, machistas, la cual se ejerce a través de los asesinatos,
    la desaparición forzada, la tortura, la violencia selectiva, de masacres
    selectivas, feminicidios y desplazamiento forzado, ocurridos en lo
    fundamental en la Colombia profunda.
    15.Exigimos el cese de los feminicidios y la misoginia. En lo que va corrido
    del año, 246 mujeres han sido víctimas de feminicidio en Colombia. Las
    violencias contra las mujeres es la otra pandemia, que hay que atender, ya.
    16.Exigimos por parte de los funcionarios del Estado, una actitud crítica,
    reflexiva y de respeto a las víctimas de la violencia del Estado, sus actitudes
    desafiantes, provocadoras y desacertadas, constituyen un clima de violencia,
    rechazamos las expresiones del Ministro de defensa, sobre los asesinatos de
    agentes de la policía y miembros del ejército nacional. Pedimos su renuncia
    inmediata.
    17. Defendemos el acuerdo de paz y exigimos avanzar en su implementación
    18.-Exigimos dar continuidad al diálogo con el ELN Ya.
    19. No declaramos en alerta, permanente por el avance del fascismo, el poco
    equilibrio de poderes, el excesivo poder presidencial y la represión a la
    protesta social, en los territorios rurales y las ciudades.
    20.Rechazamos el asesinato de JULIANA GIRALDO, como un asesinato
    transfobico a manos del ejército nacional, el 24 de septiembre del presente,
    en Miranda Cauca, y la violación por parte de siete militares en ejercicio, de
    una niña Embera chami, en Pueblo Rico Risaralda, el pasado mes de junio.
    TODAS Y TODOS A LA CALLE, LA PROTESTA ES NUESTRO DERECHO!!

  • RESPUESTAS A LA CRISIS COVID-19: HACIA LA IGUALDAD DE LAS MUJERES COMO OBJETIVO PRIORITARIO- Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres –CLADEM, Mesa de Economía Feminista, Instituto Latinoamericano para una Sociedad y un Derecho Alternativos –ILSA Red Nacional de Mujeres

    La situación de las mujeres y las niñas de América Latina y el Caribe enfrenta una serie de brechas y
    desigualdades como se plantea en diversos análisis del sistema de las NNUU. Situación que se
    evidencia en los datos del Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL, cuyos indicadores con
    respecto a las tres autonomías analizadas: económica, política y física, registran significativas
    brechas desfavorables para las mujeres.
    Es necesario reconocer que, gracias a la abogacía de organizaciones feministas, de mujeres y de
    algunas entidades de la cooperación internacional, se ha influido en los gobiernos de la región,
    logrando avances en los derechos de las mujeres, importantes, pero aún insuficientes, para alcanzar
    el pleno ejercicio de sus autonomías.
    La situación creada por el COVID-19 generó una situación de crisis sanitaria y socioeconómica, que
    ha afectado especialmente a las poblaciones más pobres de la región, y entre ellas de manera
    particular a las mujeres, retrocediendo en importantes avances logrados. Medidas como el
    aislamiento obligatorio y el distanciamiento social, en sociedades con sistemas de salud, de
    seguridad y de protección social débiles o insuficientes, (como las nuestras) demandan de manera
    inmediata, la puesta en marcha de propuestas y alternativas que neutralicen los efectos negativos
    de la pandemia.
    Es fundamental que se desarrollen a la mayor brevedad medidas afirmativas para las mujeres, dada
    la ausencia de éstas, como se ha comprobado a nivel global: sólo el 12% de los países protege a las
    mujeres del impacto económico y social del COVID-19, según una indagatoria en 206 países, apenas
    en 25 se ha adoptado alguna medida contra la violencia de género, de apoyo al trabajo de cuidado
    no remunerado, así como de fortalecimiento de la seguridad económica de las mujeres.
    Existen diferencias en los niveles de desarrollo y en las relaciones de género en los países de América
    Latina y El Caribe, sin embargo, hay tendencias comunes en desigualdades que, fundamentadas en
    la división sexual del trabajo, roles y estereotipos de género, afectan el ejercicio de los derechos de
    las mujeres en sus autonomías: Económica, Física y Política.
    Las persistentes brechas de género previas al COVID-19: se profundizan durante la pandemia,
    aunque aún son muy limitados los datos específicos, los análisis sobre las consecuencias de la crisis
    COVID-19 para la región de LAC, plantean que las asimetrías para las mujeres pueden estarse
    agravando, por ejemplo, en la dimensión económica estamos sobrerrepresentadas en los sectores
    más afectados tales como servicios, turismo, y otros. En cuanto a las violencias basadas en género,
    los sistemas de detección y/o atención, demuestran incrementos significativos en diversas
    expresiones de maltrato y abuso; y finalmente, la presencia de las mujeres es insignificante en las
    instancias de toma de decisiones en la respuesta para paliar o enfrentar los efectos de la pandemia.
    Se pierden avances en la autonomía económica de las mujeres
    – Las mujeres no llegan ni al 40% de la población trabajadora ven reducida su participación
    – La tasa de desocupación de las mujeres llegó al 10,2%; en los hombres al 7,3%.
    RESPUESTAS A LA CRISIS COVID-19: HACIA LA IGUALDAD DE LAS MUJERES COMO OBJETIVO PRIORITARIO
    – La brecha salarial de género es de 17% en promedio frente a los hombres con iguales
    condiciones.
    – En las mujeres recae el 80% de la carga de trabajo de cuidado del hogar, incrementada por
    el COVID-19.
    – La reducción en la generación de ingresos propios ha sido mayor para las mujeres, por su
    ubicación en los sectores económicos más frágiles además que han debido asumir trabajos
    adicionales como el estudio de hijas e hijos, la atención en salud en casa.
    Se incrementan las violencias basadas en el género
    – El confinamiento en los hogares produce mayores tensiones al interior, por las condiciones
    de la pandemia han incrementado las situaciones de violencia, con datos preocupantes
    respecto del feminicidio.
    – Se ha limitado la respuesta de atención en salud sexual y salud reproductiva,
    particularmente al aborto.
    – Es deficiente la atención a las mujeres indígenas, afrodescendientes y rurales.
    – Se requiere mayor protección a las violencias sobre las niñas y adolescentes,
    particularmente las institucionalizadas y migrantes; así como la ciber-violencia.
    La ausencia de las mujeres en las instancias de toma de decisiones
    – Reducida en exceso la presencia de las organizaciones de mujeres en las instancias de toma
    de decisiones sobre el COVID-19.
    – Una de las consecuencias es la precaria incorporación del enfoque de género y de medidas
    afirmativas en la respuesta a la pandemia.
    – Las organizaciones de base que trabajan por la igualdad de género pueden perder el apoyo
    social y público, por el cambio de prioridades.
    Respuestas a la crisis COVID-19: Igualdad de las mujeres como objetivo prioritario
    Las políticas de paliación y recuperación frente al COVID-19 requieren incorporar medidas no sólo que
    recuperen los logros en la reducción de desigualdades entre mujeres y hombres, sino que dinamicen el
    cierre de las numerosas brechas aún persistentes. Se deben incorporar acciones concretas en relación
    con las autonomías de las mujeres para mitigar el impacto diferencial y desproporcionado de la
    pandemia: la autonomía económica en relación con el acceso a ingresos y sistemas de cuidado; la
    autonomía física reconociendo el incremento de las violencias de género e incluyendo la salud sexual y la
    salud reproductiva y; la autonomía política en cuanto a garantizar la representación de las mujeres en
    condiciones de igualdad.
    Medidas de acción inmediata propuestas
    – Garantizar la presencia de las mujeres en la toma de decisiones y en igualdad de condiciones
    – Incorporar el enfoque de género en las medidas gubernamentales frente al COVID-19
    – Asumir medidas de acción positiva o trato preferencial (cupos) para las mujeres
    – Fortalecer las acciones sobre la violencia de género y la salud sexual y salud reproductiva
    dada su exacerbación durante el confinamiento.
    – Recuperación y creación de empleo decente con medidas afirmativas para las mujeres
    – Desarrollar mecanismos de protección integral frente a la violencia contra las defensoras
    de los derechos humanos.
    RESPUESTAS A LA CRISIS COVID-19: HACIA LA IGUALDAD DE LAS MUJERES COMO OBJETIVO PRIORITARIO
    – Combatir la discriminación y la criminalización, con base en la valoración del aporte, trabajo
    y capacidades de las mujeres migrantes.
    – Reglamentación del teletrabajo por los efectos especialmente nocivos sobre las mujeres
    – Desarrollo de sistemas de cuidado nacionales y territorial
    – Inclusión de las mujeres rurales y de grupos étnicos en los programas de desarrollo
    – Promoción de iniciativas de economía social y solidaria en el desarrollo económico
    -Paquete fiscal en cuanto al gasto y tributación progresiva
    – Renta Básica Universal establecida progresivamente iniciando por la población en mayor situación de pobreza
     
    Referencias:
    – CEPAL (2020). “América Latina y el Caribe ante la pandemia del COVID-19: efectos
    económicos y sociales”. Chile. Abril 2020.
    – Coronavirus (Covid-19). 2020: una mirada desde la salud feminista, Ana Gabriela Fernández, en
    La Diaria, 18 de marzo de 2020. https://ladiaria.com.uy/articulo/2020/3/coronavirus-covid-19-
    una-mirada-desde-la-salud-feminista/
    –  OIT (2020) Observatorio de la OIT: La COVID‑19 y el mundo del trabajo. Sexta edición
    Estimaciones actualizadas y análisis. 23 septiembre
    –  PNUD – ONU Mujeres (2020).” Hojas de datos del Rastreador de respuestas de género
    global COVID-19”. Septiembre 28. 2020.
    https://news.un.org/es/story/2020/09/1481382
    –  Red Nacional de Mujeres (2020). “Diagnóstico y Recomendaciones de Política Pública para
    mitigar el impacto diferencial y desproporcionado sobre los derechos de las mujeres debido a
    la crisis de Covid” 19, Julio. Recomendaciones ACNUDH, CEDAW y CIDH.

  • LO VERNÁCULO Y LO UTÓPICO- Boaventura de Sousa Santos

    Consultar cualquier diccionario moderno de lenguaje escrito nos lleva a concluir
    que lo vernáculo y lo utópico son conceptos opuestos. Mientras que lo vernáculo (del
    latín, vernaculus,) significa que es propio de un lugar o una región, lo utópico (de Utopía,
    título del famoso libro de Thomas More [1516]) significa lo que caracterizaría a un
    gobierno imaginario en ningún lugar específico. En sentido figurado, mientras que lo
    vernáculo es lo correcto, puro, de la tierra; lo utópico es lo fantasioso, imaginario,
    quimérico. En este texto, trato de demostrar que, contrariamente a esta aparente
    contradicción y al consenso de los diccionarios al respecto, hay más complicidad entre
    los dos términos de lo que se puede imaginar, y que estas complicidades se han hecho
    más visibles en los últimos tiempos.
    El título de este texto se inspiró en la obra de uno de los teóricos marxistas más
    notables y olvidados del siglo pasado, Teodor Shanin, quien llevó a cabo trabajos pioneros
    para rescatar la riqueza, diversidad y carácter dinámico del pensamiento de Karl Marx
    (contra todas las ortodoxias, marxistas y no marxistas). Shanin se dedicó, en particular, a
    mostrar la importancia de la obra inédita de Marx después de la publicación del primer
    volumen de Das Kapital en 1867 (la última obra importante que publicó en vida) hasta
    su muerte en 1883, titulado “Marx tardío”, nada más y nada menos que 30.000 páginas
    de notas. Hasta la publicación de El Capital, y a pesar de haber leído más que ningún otro
    teórico europeo contemporáneo sobre la historia de las sociedades no europeas, es decir,
    las asiáticas, Marx las analizó desde una perspectiva eurocéntrica, evolutiva, centrada en
    la idea de que tales sociedades representaban etapas anteriores y desesperadamente
    anticuadas de las sociedades capitalistas desarrolladas de Europa. Incluso en el caso de
    éstas, la única que analizó con impresionante detalle y lucidez fue Inglaterra, la economía
    capitalista más desarrollada de su tiempo.
    Atento a los movimientos revolucionarios que surgían en el centro de Europa y
    que no eran compatibles con el modelo de revolución proletaria que había teorizado, Marx
    comenzó a darles una atención privilegiada en lugar de ignorarlos o encuadrarlos por la
    fuerza en su teoría. Si esto es cierto en el caso de la Comuna de París de 1871, lo es aún
    más en el caso del movimiento populista revolucionario ruso de base campesina, muy
    fuerte en las décadas de 1870 y 1880. Para comprender lo que estaba sucediendo en Rusia,
    Marx comenzó a estudiar ruso de forma obsesiva (como si se tratara de “una cuestión de
    vida o muerte”, como se quejaba su mujer en una carta a Engels, fiel compañero y
    colaborador de Marx). Desde entonces hasta su muerte, la heterogeneidad de las historias
    y transformaciones sociales se convirtió en un hecho central en las reflexiones de Marx.
    Las consecuencias teóricas fueran inmediatas: no existen leyes monolíticas de desarrollo
    social; no hay una, pero sí varias vías para llegar al socialismo, y los análisis de El Capital
    sólo son totalmente válidos para el caso de Inglaterra; el campesino, lejos de ser un
    obstáculo o un residuo histórico, puede, en determinadas circunstancias, ser un sujeto
    revolucionario. Todo esto sonaba extraño, teóricamente impuro y “poco marxista” a los
    ojos de la mayoría de los marxistas de finales del siglo XIX. Esta evolución del
    pensamiento de Marx llegó a ser considerada un signo de debilidad mental asociada con
    la vejez, y una de las cuatro versiones de la carta de Marx a una populista rusa, Vera
    Zazulich, fue censurada por marxistas rusos y sólo fue publicada en.…1924.
    Curiosamente, las mismas críticas de impureza teórica fueron dirigidas a Lenin por sus
    camaradas después de 1905-7.
    ¿Cuáles eran después de todo los pecados de Marx? Eran dos. Por un lado,
    habiendo valorado contextos y experiencias locales, vernáculas, a pesar de que se desvían
    de estándares supuestamente universales. Por otro lado, atribuir valor positivo e incluso
    utópico a lo antiguo, aparentemente residual (la comuna campesina rusa basada en la
    propiedad comunitaria y la democracia de base, aunque siempre bajo la vigilancia del
    estado despótico zarista) y desafiaba, con su voluntarismo y moralismo, las leyes
    objetivas (y no morales) de la evolución social que él mismo había descubierto.
    Todo esto parece historia de un pasado lejano y sin relevancia para nuestro
    presente y futuro, pero de hecho no lo es. Este tipo de debate, sobre la necesidad de
    buscar en las tradiciones las energías y pistas para mejorar el futuro y, en general, sobre
    las dificultades de la teoría pura, sea la que sea, para dar cuenta de la realidad siempre
    rebelde y siempre en movimiento, ha acompañado todo el siglo pasado, y creo que nos
    acompañará en el siglo actual. Por ejemplo, mencionaría dos contextos muy diferentes en
    los que el debate estuvo presente (si es que no lo sigue siendo). Dejo de lado el hecho de
    que ninguno de los procesos revolucionarios que se estabilizaron en el siglo pasado fueron
    dirigidos por la clase obrera en los términos precisos previstos por la teoría marxista,
    desde las revoluciones rusas de 1905 y 1917 hasta la revolución mexicana de 1910, desde
    las revoluciones chinas de 1910, 1927-37 y 1949 hasta la revolución vietnamita de 1945
    y la revolución cubana de 1959. En todos ellos, el protagonista era el pueblo trabajador
    oprimida en el campo y en la ciudad, y en algunos de ellos los campesinos jugaron un
    papel decisivo.
    El primer contexto fue la descolonización en el subcontinente asiático
    (especialmente en la India) y en África. En todos los procesos de independencia, el dilema
    entre dificultades u oportunidades estaba presente, el hecho de que las realidades locales
    estaban tan alejadas de las realidades europeas estudiadas por Marx que solo con muchas
    adaptaciones podrían imaginarse revoluciones nacionalistas de vocación socialista en
    versión marxista. En el caso de India, el debate se calentó dentro de las fuerzas
    nacionalistas: por un lado, la posición de Nehru, que asociaba el socialismo con la
    modernización en India, en términos cercanos a los de la modernización europea; por el
    otro, Gandhi, para quien la riqueza de la cultura india y las experiencias comunitarias
    ofrecían la mejor garantía de una liberación real. En 1947 prevaleció la posición de Nehru,
    pero la tradición gandhiana se ha mantenido viva y activa hasta el día de hoy. En África,
    el lapso va desde 1957 (la independencia de Ghana) hasta 1975 (la independencia de las
    colonias portuguesas). Bajo pena de cometer alguna omisión, creo que los cuatro líderes
    más notables en la lucha de liberación anticolonial fueron Kwame Nkrumah (Ghana),
    Julius Nyerere (Tanzania), Leopold Senghor (Senegal) y Amílcar Cabral (GuineaBissau).
    Todos ellos vivieron intensamente en el debate sobre el valor del vernáculo
    africano y todos ellos buscaron, incluso de manera diferente, neutralizar el eurocentrismo
    de Marx e imaginar futuros para sus países que valorizasen la cultura, las tradiciones y
    las formas de vida africanas. Cada uno a su manera contribuyó a la idea del socialismo
    africano que reclamaba la diversidad de los caminos hacia el desarrollo en los que el
    humanismo africano tomaba el lugar del progreso unilineal y a toda costa, y en el que las
    experiencias ancestrales de la vida comunitaria tenían más prioridad que la lucha de
    clases. En todos ellos estaba presente la posibilidad de que lo vernáculo local y ancestral
    se convirtiera en la idea movilizadora de una utopía de liberación. Obviamente, como en
    el difunto Marx, que ninguno de ellos conocía, lo vernáculo tendría que ser adaptado para
    dar rienda suelta a su potencial utópico.
    Cuando, en 1975, las entonces colonias portuguesas ascendieron a la
    independencia, las condiciones del debate habían cambiado profundamente debido al
    contexto externo y también al conocimiento de la evolución de las experiencias anteriores
    de independencia en el continente. Aun así, la tensión entre lo vernáculo y lo utópico se
    manifestó de múltiples maneras. Por poner sólo un ejemplo, en Mozambique, el partido
    Frelimo comenzó adoptando una posición hostil hacia todo lo que era tradicional porque
    veía en él un pasado irreparablemente adulterado por la violencia colonial. Por lo tanto,
    fue hostil a la continuidad de las autoridades tradicionales que administraban justicia
    informalmente, por parte de miembros de la comunidad y utilizando los sistemas de
    justicias africanos. Sin embargo, el desmantelamiento de este sistema de autoridades
    comunitarias provocó tal perturbación en las formas de convivencia pacífica en las
    comunidades, donde la justicia oficial no llegó para nada, que el gobierno revirtió y
    legitimó, ya en 2000, a estas autoridades, que hoy operan en paralelo a los juzgados
    comunitarios. De manera similar, en Guinea-Bissau y Cabo Verde, los tribunales de
    tabanca persistieron con el nombre tribunales de zona.
    El segundo contexto, muy diferente y mucho más reciente, tuvo lugar en México
    con el levantamiento zapatista en Chiapas en 1994, y en Bolivia y Ecuador, con los
    procesos constituyentes que siguieron a las victorias en las elecciones presidenciales de
    Evo Morales (2006) y Rafael Correa (2007). La experiencia zapatista representa una de
    las combinaciones más complejas entre lo vernáculo y lo utópico, combinando a día de
    hoy los ideales de liberación social y política con la valorización de la cultura y las
    experiencias comunitarias de los pueblos indígenas del sur de México. Una comprensión
    contrahegemónica de los ideales de derechos humanos se articula con una afirmación
    radical de autogobierno e innovación constante de lo propio y lo ancestral. A su vez, las
    dos experiencias democráticas en Bolivia y Ecuador ocurrieron después de décadas de
    movilización de los pueblos indígenas, de modo que las cosmovisiones ancestrales
    indígenas imprimieron de forma decisiva su marca en las Constituciones de Ecuador
    (2008) y Bolivia (2009). La idea del desarrollo fue sustituida por la idea del buen vivir,
    la concepción de la naturaleza como recurso natural fue sustituida por la concepción de
    la naturaleza como Pachamama, la madre-tierra que debe ser cuidada y cuyos derechos
    están específicamente consagrados en el Artículo 71 de la Constitución Ecuatoriana. La
    articulación entre lo vernáculo y utópico, entre el pasado y el futuro, reunió el entusiasmo
    de los movimientos ecologistas urbanos de muchos países que, sin conocer la filosofía
    indígena, se sintieron atraídos por el respeto que surgió de ella y por los valores del
    cuidado de la naturaleza y la conciencia ecológica que los movilizó. Como había sucedido
    antes con los zapatistas, el nuevo e innovador énfasis en lo vernáculo y lo local, creó lenguajes que trascendieron el lugar y se integraron en narrativas emancipadoras cosmopolitas con un registro anticapitalista, anticolonialista y antipatriarcal.
    Esta tensión creativa entre lo vernáculo y lo utópico no terminó con las experiencias históricas que acabo de mencionar. Me atrevo a pensar que nos acompañará en este siglo, ciertamente fortalecido por las alternativas que se abren en el período postpandemia. Cada vez es más evidente que si las sociedades y las economías no adoptan
    formas de vida distintas de las basadas en la explotación injusta e ilimitada de los recursos naturales y los recursos humanos, la vida humana en el planeta estará en riesgo de extinción.

  • LA DERECHA Y EL SIEMPRE DESEADO BLANCO DE LA EDUCACIÓN- Boaventura de Sousa Santos

     
    Los movimientos translócales de ideas, filosofías, visiones de mundo,doctrinas sobre la vida, la política y la sociedad son tan antiguos como ladifusión del uso de metales, el comercio, la escritura y las primerascivilizaciones urbanas de la Edad de Bronce hace 3000 o 4000 AC.Ciertamente se originó en Mesopotamia y lo que hemos llegado a llamar el  antiguo Oriente Medio, estos intercambios se extendieron por esta vasta área de Eurasia, que más tarde comenzamos a dividir entre Occidente (Europa) y Oriente (especialmente China y la India). Hoy sabemos que Mesopotamia fue el lugar de nacimiento de la cultura griega y que estaba presente en el norte de la India en los primeros siglos de la Era Común, mucho antes de que se convirtiera en un patrimonio europeo, que, por cierto, sólo fue posible gracias a la magnífica traducción de los textos griegos emprendida en Baghdad por los árabes de la dinastía Abássida a partir de mediados del siglo VIII, una época que se conoció como la Edad de Oro del Islam.
     
    A lo largo de los siglos, estos movimientos de ideas siempre han tenido un origen local (a veces en varios lugares simultáneamente) y desde allí se han extendido y se han convertido en movimientos globales. Los intercambios, las influencias cruzadas y las adaptaciones locales siempre han sido una constante del movimiento de ideas. El protagonismo de Europa en estos movimientos es muy tardío. Sólo comienza en el siglo XVI y, para muchos, sólo en los siglos XVIII y XIX. Para limitarme a los últimos cien años, podemos decir que la marca europea sobre las ideas políticas está presente en los siguientes movimientos globales contemporáneos:
     
    liberalismo, socialismo, derechos humanos, conservadurismo. Este último es una contracorriente en relación con los demás, ya que, si bien están formados por la tensión entre la regulación y la emancipación social, donde se producen avances en la mejora de las condiciones de vida de las mayorías y la inclusión social, el conservadurismo da plena prioridad a la regulación social y se opone a las ideas de mayorías e inclusión social (de ahí su racismo y sexismo).
     
    El conservadurismo tiene tres características principales: Al ser un movimiento de carácter global, se afirma como contrario a la globalización; siendo tan moderno como los otros tres, se presenta como un regreso al pasado, una reacción que puede ser tanto moderada (derecha) como extremista (extrema derecha); tiene una visión muy selectiva de la soberanía nacional que no le impide que sea subordinado a la globalización capitalista neoliberal.
     
    Después de la Segunda Guerra Mundial, el eje de esta difusión de ideas se trasladó al Atlántico Norte, debido a la supremacía de los Estados Unidos. Pasó luego a hablarse de eurocentrismo. Estos cuatro movimientos de ideas tienen tres facetas importantes: ocurren simultáneamente, pero se alternan en la predominancia; se adaptan creativamente a diferentes contextos locales; se centran en los procesos educativos porque allí se forman las próximas generaciones que pueden reproducirlos.
     
    El período en el que vivimos marca una transición hacia el predominio del conservadurismo. Pero es una transición muy incierta debido principalmente a los nuevos problemas que ha planteado la pandemia del nuevo coronavirus. Señalan ideas (por ejemplo, nuevas relaciones con la naturaleza, alternativas al desarrollo, relaciones entre Occidente y Oriente) que no encajan en las versiones dominantes del liberalismo, el socialismo o los derechos humanos. Vivimos, por lo tanto, las transiciones de señales contrarias que a veces dan la apariencia de estancamiento o agotamiento ideológico. Hoy, me centro en el predominio global del conservadurismo, tanto en su versión moderada y extrema, y en sus recientes manifestaciones en el área de la educación en Brasil, India, Colombia y Portugal.
     
    Antes de la pandemia, esta ascendencia era particularmente visible en países tan diferentes como el Reino Unido, EE. UU., Brasil, India, Filipinas, Hungría, Polonia, Turquía, Rusia, Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia, Israel Guinea-Bissau, Marruecos, Egipto, y Camerún. La pandemia creó un problema inesperado para la derecha: los países en los que estaba en el poder eran aquellos en los que la protección de la vida era, en general, más deficiente.
     
    Los gobiernos de derecha no sólo han demostrado ser incompetentes para proteger la vida, sino que en algunos casos extremos (Estados Unidos y Brasil) han tomado medidas que han puesto en riesgo la vida de los ciudadanos. Sin embargo, no está claro que en los próximos procesos electorales los castiguen en las urnas. El riesgo existe y, para prevenirlo, asistimos al desarrollo más preocupante posible: el conservadurismo de derecha se desliza hacia la extrema derecha. En Estados Unidos, Donald Trump ante la perspectiva de perder las elecciones, impulsa campañas masivas de desinformación, utilizando fuerzas militares y movilizando milicias neonazis de extrema derecha, que podrían poner al país al borde de una nueva guerra civil, especialmente si Trump no logra manipular con éxito los procesos electorales y pierde elecciones. Brasil puede seguir el mismo camino en 2022.
     
    Como indiqué, uno de los objetivos privilegiados del nuevo (viejo) conservadurismo de derecha y de extrema derecha es la educación. Cito cuatro casos a modo de ejemplo. En Brasil, pueden identificarse dos acciones principales. La primera consiste en la iniciativa “Escuela Sin Partido”,creada en 2004 con el objetivo de supuestamente eliminar el “adoctrinamiento ideológico” en las escuelas.
     
    A partir de 2013, con el giro de la política brasilera para la derecha (intensificando la desinformación por parte de la extrema derecha por vía de las fakenews, persecución políticojudicial al Partido de los Trabajadores (PT) en el ámbito de la operación de Lava-Jato, especialmente en contra de la Presidenta Dilma Rousseff en 2016, y la elección de Jair Bolsonaro en 2018) la “Escuela Sin Partido” intensificó su acción con decenas de proyectos de ley presentados a los órganos legislativos en los varios niveles de gobierno (municipal, estatal y federal) con medidas que violaban los derechos humanos fundamentales, la libertad de cátedra y la propia Constitución, un conjunto ideológico altamente conservador cuya inconstitucionalidad ha sido cuestionada por varios organismos nacionales e internacionales.
     
    La segunda acción consiste en el ataque multifacético a las universidades públicas, que implica, en particular, recortes presupuestarios con la consecuente falta de financiación y el cuestionamiento del sistema democrático para la elección de los rectores de las universidades públicas federales. El gobierno de Jair Bolsonaro ha ido ignorando la elección de rectores progresistas e incluso ha nombrado rectores-interventores como en la época de la dictadura que imperaba en el país entre 1964 y 1985.
     
    En India, desde que Narendra Modi y su partido (BJP) llegaron al poder (2014) ha habido un ataque sin precedentes contra la libertad académica. El sistema universitario indio es muy diverso y está compuesto por
    universidades públicas y privadas, centrales (o federales) y estatales, universidades para minorías, universidades religiosas, etc. Los ataques a las universidades públicas centrales son los que han tenido más publicidad. Se
    intensificaron a partir de 2014 aunque anteriormente habían estado dirigidos por la organización juvenil del partido que ahora está en el poder.
     
    Tanto profesores como líderes estudiantiles han sido criminalizados bajo la ley antiterrorista y las reuniones o encuentros promovidos por estudiantes o profesores han sido prohibidas con el pretexto de abordar temas políticamente sensibles. Al igual que ha sucedido en otros países, los ataques directos a la libertad académica se han complementado con ataques indirectos, es decir, con la precariedad de los contratos de los docentes, el nombramiento de administradores impuestos por el Estado, la supervisión ideológica de los planes de estudios y el nombramiento sistemático en los principales puestos universitarios de ideólogos de derecha y partidarios del BJP, a menudo sin las calificaciones académicas necesarias.
     
    En Colombia, el conservadurismo ha tenido como objetivo constante la universidad pública y el pensamiento crítico. Mediante acusaciones temerarias, estigmatizaciones y montajes judiciales se ha querido incriminar a lo largo de los últimos años a profesores y estudiantes y así poder vincularlos a grupos terroristas. Pero no se han quedado solo allí. Recordemos que también han amenazado y atacado la vida de aquellos profesores “que incomodan”, quienes, muchas veces, hacen parte también del movimiento universitario en defensa de la educación pública o de los sindicatos de sus respectivas universidades.
     
    Cuando no han logrado doblegar a los protagonistas de la lucha por la educación pública, la estrategia optada por estos grupos retardatarios ha sido desfinanciar y ahogar presupuestalmente el sistema universitario público transfiriendo fondos a las universidades privadas. Las políticas de la derecha, y sobre todo de la derecha neoliberal, luchan contra la idea de universidad pública y su respectivo proyecto de país cada vez más incluyente y solidario, que obviamente el neoliberalismo no está dispuesto a permitir. En esta vía, el capitalismo universitario desea transformar la idea de universidad en una idea de empresa, para así colocar a los profesores como proletarios y dejar a los estudiantes en el plano de meros consumidores. En ultimas, quieren una universidad y una escuela “sin ideología”, pero que en la práctica estará dotada con toda la ideología del mercado.
     
    En Portugal, el conservadurismo de extrema derecha, que siempre existió antes y después de la Revolución del 25 de abril de 1974, hoy tiene un partido, Chega, que reúne a su alrededor a todos los movimientos neonazis y nacionalistas que nunca se conformaron con la derrota que sufrieron con la Revolución. Su estrategia a futuro se basará en la capitalización del descontento que puede causar la crisis económica y social derivada de la pandemia.
     
    El conservadurismo moderado se vio inmovilizado por la pandemia porque el consenso en la lucha contra la crisis de salud fue inicialmente abrumador y el gobierno de izquierda mostró eficacia y coherencia en las medidas a corto plazo. Desesperado en busca de una agenda que pueda atraer a sus partidarios, la encontró recientemente en la disputa sobre el carácter obligatorio u opcional de la asignatura de Ciudadanía y Desarrollo en la educación secundaria. Dicha asignatura es obligatoria.
     
    La polémica surgió cuando los padres de dos estudiantes de Vila Nova de Famalicão (al norte del país) invocaron la objeción de conciencia para no permitir que sus hijos asistieran a la asignatura, con el argumento de que los temas de esta eran una responsabilidad familiar. Los estudiantes reprobaron por ausencias, fueron admitidos por la escuela para pasar de nivel, el Ministerio de Educación rechazó el trámite y exigió que los estudiantes asistieran a un plan de recuperación, plan que los padres rechazaron, adelantando una medida cautelar que fue aceptada por el tribunal. La decisión de fondo está aún pendiente.
    Curiosamente, el conservadurismo y la derecha en Colombia aplicaron igualmente la receta de luchar contra la educación sexual en las escuelas. Llegando incluso a acusar al Acuerdo de Paz de 2016 de ser portavoz de la “ideología de género”. Múltiples marchas en contra de cartillas sobre educación sexual para las escuelas públicas y notificas falsas sobre el enfoque de género en el Acuerdo de Paz, dejaron entrever el carácter
    prejuicioso de un sector amplio de la sociedad.
     
    En Portugal, personalidades de derecha, tanto seculares como religiosas, han publicado un manifiesto a favor del carácter opcional de la asignatura. No podían elegir un objetivo menos adecuado y un tiempo menos oportuno. Vivimos en medio de un período de crisis sanitaria que nos ha estado enseñando la necesidad de un consenso político sobre los temas de los que depende nuestro futuro y el de las generaciones que nos siguen. Educar para la ciudadanía, en todas sus expresiones, es ahora más urgente que nunca.
     
    En este contexto, afirmar libertades que pueden desestabilizar la educación de los jóvenes y cuestionar aún más sus expectativas adquiere una gravedad particular. Todo el mundo recuerda las manifestaciones en los Estados Unidos de las fuerzas de derecha y de extrema derecha contra el uso de máscaras y el distanciamiento sanitario. La repulsión fue general. En el caso de la educación sexual (porque este es el quid de la molestia) no está en cuestión la desobediencia a las directrices de la OMS, se trata de la violación de los tratados internacionales de derechos humanos que Portugal ha ratificado.
     
    Recordemos que el principio de igualdad de género y respeto por la diversidad sexual es ahora reconocido internacionalmente, y es de ahí que surge la demanda de educación sexual en las escuelas, que, además, está ocurriendo en toda Europa. Y para sorpresa de los conservadores portugueses, los estudios muestran que los padres estadounidenses, cualquiera que sea su orientación política, están abrumadoramente a favor de la educación sexual en la escuela. Entre otras motivaciones, muchas de ellas prefieren que la escuela trate temas que, por importantes que sean, pueden ser inconvenientes cuando se tratan en la intimidad familiar. Otros temen que, a falta de escuela, las redes sociales ocupen este espacio sin ningún
    control.
     
    La controversia que ha surgido en la sociedad portuguesa muestra hasta qué punto el Portugal profundo sigue siendo sexista (y ciertamente también racista, ya que los dos prejuicios van juntos, como muestran varios casos recientes). Hace cincuenta años las escuelas enseñaban que las mujeres debían obedecer a sus maridos, que no podían ocupar ciertos cargos porque carecían de capacidad física o mental, y que los homosexuales eran enfermos (si no criminales).
     
    Las transformaciones políticas que hemos atravesado y los movimientos sociales que les siguieron en favor de los derechos sexuales, y todo el movimiento mundial por los derechos humanos, fueron sedimentando una nueva cultura de paz y convivencia, de reconocimiento de la diferencia y de respeto por la diversidad. Esta cultura se solapa con siglos de prejuicios y siglos de privilegio, en los que tales prejuicios se han traducido y siguen traduciendo. La inercia social que esto causa se produce en todo momento, como en el presente caso.
     
    De ahí la necesidad de que la escuela participe activamente en el aprendizaje de una cultura democrática, no excluyente, promotora de los derechos humanos. Y las escuelas ciertamente lo hacen de una manera mucho más confiable que las redes sociales.
     
    A la luz de cualquiera de los tres movimientos globales de ideas de origen europeo (liberalismo, socialismo, derechos humanos), esta iniciativa del conservadurismo portugués significa una violación de los objetivos de inclusión social igualitaria que dominaron en los últimos cien años y, en Portugal, solo en los últimos cincuenta años. Debido a esta particularidad portuguesa, poner en duda la vigencia plena de la educación para la ciudadanía es particularmente grave. Es que, detrás de la convicción de los conservadores de la derecha moderada, se esconde la extrema derecha, probablemente con el objetivo de sobreponerse en la polarización que explotará a toda costa.
     
    La presencia de la jerarquía de la Iglesia católica, en abierta desobediencia al Papa Francisco, es una señal adicional de preocupación. No olvidemos que la jerarquía de la Iglesia católica portuguesa defendió el fascismo (y el colonialismo) hasta sus últimos momentos. Y, por supuesto, es particularmente importante que los tribunales no renuncien al hacer valer los derechos de igualdad y orientación sexuales consagrados en las leyes y la Constitución. Recordemos que en esta materia hubo decisiones recientes muy problemáticas y justificadas por motivos ilegales. No es opcional volver atrás. Los contratiempos en la educación son siempre un terrible presagio para la sociedad. Si la igualdad sexual fuera la ideología de género, la igualdad racial sería la ideología racial y la lucha contra la pobreza sería la ideología clasista. Y, en última instancia, la lucha contra el fascismo sería la ideología…democrática.
     

  • LA CONSECUCIÓN DE LA LIBERTAD- Carlos Frederico Marés de Souza Filho

     
    El hombre comenzó a caminar por la acera de la larga avenida que comienza cerca de Oporto y termina en el Fuerte Viejo. Estaba en las cercanías de Oporto y se dirigió lentamente al principio de la avenida. Sólo estaba caminando. Durante los más de 500 años de dominación colonial esta región había sido prohibida a los nacionales. No era que hubiera una prohibición formal, pero todos los que no eran lo suficientemente blancos sabían que si estaban allí tendrían que explicar por qué. Y no tenía ningún motivo, simplemente se fue. Ni siquiera tenía la intención de llegar al fuerte que ahora se ha convertido en un Museo de Historia Nacional. La independencia del archipiélago se completaría en tres años, por lo que la colección del Museo todavía trataba sobre la época colonial y las luchas de liberación, y tenía pocos documentos de la larga época en que la isla principal servía de almacén para los esclavos secuestrados en tierra firme y allí se separaban, catalogaban y esclavizaban diligentemente para ser exportados a las Américas. El hombre, sin embargo, no pensó en ello mientras caminaba por la acera flanqueada por casas sólidas y ajardinadas.
     
    Estaba caminando, el sol se pondría pronto, pero me daría tiempo para llegar al fuerte, quizás más adelante, a las playas urbanas, también prohibidas. Recordó que las playas ya estaban llenas de niños que empezaban a nadar, algo que entre los mayores sólo podían hacer los pescadores que vivían medio escondidos en playas remotas. De repente, después de una pequeña curva, los jardines terminaron y apareció un muro blanco, alto y largo. El hombre intentaba imaginar qué bellezas esconderían esa pared y por qué? Notó que mucho más adelante había una puerta, se animó e incluso se apresuró un poco al paso, pensó que si tenía suerte, podría espiar los tesoros escondidos. Tenía dudas, no estaba seguro de que se le permitiera caminar por esos lados de la ciudad, ya que nunca había habido una prohibición formal, no tenía noticias de una liberación formal, sólo sabía que las playas prohibidas estaban siendo usadas por mujeres y niños después de la Independencia, pero ¿sería lo mismo con las calles prohibidas? Y espiar dentro de la pared, ¿verdad? ¿Qué habría detrás de la pared? ¿Un secreto colonial? Quién sabe, un territorio portugués.
     
    Estaba entusiasmado con la posibilidad de espiar y caminaba resueltamente, encontraría una brecha en la puerta y aparentemente espiaría el interior, si era barrido, seguiría el camino, después de todo, no podía ser tan grave espiar. ¿O sería? Cuando dudaba de la seriedad del acto, volvía a caminar más despacio. Cuanto más se acercaba a la puerta, mayor era la duda. ¿Podría apoyar su ojo en la grieta o el agujero que imaginó que encontraría? Por eso se asustó, casi se aterrorizó, cuando al llegar a la gran puerta la encontró totalmente abierta, mostrando descaradamente su interior.
    Se detuvo de repente, asustado. Pensó que había cruzado todos los límites de la audacia y se preguntó por qué nadie le había advertido que todavía estaba prohibido caminar por esas calles. No es razonable, pensó, dejar la puerta abierta en una calle libre. Pero su curiosidad era mayor que su miedo y miraba dentro con los ojos atentos, quería verlo todo antes de oír un grito, un silbido o incluso un latigazo y, sobre todo, antes de que cerraran la puerta.
    Era el antiguo Club Náutico Portugués con un elegante edificio bajo, pintado de blanco, acristalado, con muchas mesas y sillas y, en aquella época, con algunas personas sentadas, hablando, bebiendo y comiendo a la sombra. La escena era tan tranquila que el hombre olvidó el peligro, se relajó y observó. Pero desde donde estaba en la acera, al principio de la puerta, sólo podía ver el lado derecho del patio pavimentado del club, con la construcción, el bar y la gente, y ni siquiera toda la casa podía ver. La curiosidad le empujó a una posición en la que podía ver más, pero la cautela le advirtió que a medida que avanzara sería visto por el portero que seguramente estaría en el lado izquierdo de la puerta. Había tenido suerte, después de todo, había llegado por el lado derecho y desde donde estaba no podía ser visto por el portero.
     
    Vacilou. Sabía que si tardaba mucho la puerta se cerraría o lo echarían, incluso lo arrestarían, ¿quién sabe? Tomó el riesgo y se movió con decisión hacia el centro de la puerta. Vio el mar, las piedras que le precedieron y el patio. Para su sorpresa, no había ningún portero, ningún guardia, nadie que cerrara la puerta. Estaba a un metro del límite entre la acera y el patio, con dos, tres pasos como máximo, podía entrar en los dominios del Club. El hombre estaba tenso, todos sus músculos rígidos, pero había perdido el miedo. Al dar el segundo paso, pisó el límite entre lo que creía que era público y privado, sintió placer en dejarse llevar, el talón en la acera y la punta en el patio. En ese momento sintió a la gente a su lado y sus músculos se tensaron aún más, pero no se movió. Una joven pareja y dos niños entraron al club relajados y lo saludaron. Tomó tiempo para entender lo que estaba sucediendo y respondió el saludo en voz baja y sólo después de que la familia ya estaba a más de 5 pasos de distancia, los acompañó con la vista hasta que se sentaron en una mesa redonda, eran los únicos blancos en el bar, se dio cuenta.
     
    Dio otro paso, esta vez decididamente amplio y puede ver todo el interior del patio. A la izquierda, muy cerca de la pared había un gran charco de agua azul. El hombre miró la piscina, nunca había visto una antes y le pareció un objeto extraño y le llevó mucho tiempo entender para qué servía. Notó que las piedras del suelo eran lisas, claras y encajaban perfectamente, dejando espacio aquí y allá para pequeños jardines, cerca del mar un gran bulto de piedra ofrecía una sombra tranquila equipada con un atractivo banco blanco. Fue agradable ver el set.
     
    El hombre volvió a la piscina y reparó las sombrillas, tumbonas, sillas y mesas pequeñas. Todo vacío, la gente estaba en el bar. Había visto toda la escena y estaba satisfecho, pero con la confianza que tenía fue a la piscina para verla de cerca, dando la espalda a la gente, los camareros y todos los que podían estar en el bar. En una audaz extravagancia se paró, medio arqueado, bajo un parasol, la piscina a mano. Con cada gesto imaginó que violaba una restricción. Entonces vio a un hombre con un delantal blanco saliendo de una puerta trasera del bar, aunque estaba lejos, pudo ver el gran cuchillo que llevaba en una de sus manos. Ahora todo volvería a la normalidad, se tiraría, la puerta se cerraría y recibiría una advertencia contundente de no caminar en vano por ese lado de la ciudad. Si tenía suerte se quedaría por esa misma razón, pensaría mientras el hombre del delantal blanco caminaba, pero para otra sorpresa vio al hombre sentado relajadamente en el banco a la sombra del pozo de piedra, acomodando el cuchillo y sacando un cigarrillo de su bolsillo interior, era el cocinero, se dio cuenta. Las olas de humo subían y se perdían en la fosa de piedra, y el cocinero a veces giraba la cabeza hacia el lado del hombre. Bajo el paraguas estaba tenso y, quizás por eso o porque evitaba mirar directamente al cocinero, no se dio cuenta de que estaba sonriendo.
     
    El cocinero terminó de fumar, miró al hombre cuidadosamente, sonrió, se levantó y volvió al trabajo. El hombre salió de debajo del paraguas y se dirigió a una tumbona, nunca había visto una igual, era de madera blanca, pero sintió lo que era, mientras que, con la cola del ojo, vio salir de la cocina a otro hombre, que ahora parecía un camarero, que también venía a fumar a la sombra, ya no le importaba. Ganó tanta confianza que se sentó en el sillón, se relajó, levantó los brazos y puso las manos en la cabeza, cerró los ojos y el sol se puso. Cuánto tiempo habría pasado, el hombre no habría sabido decirlo, pero estaba seguro de que aunque se había relajado, no había dormido, había oído el mar golpeando las rocas y había intuido el suave movimiento del agua de la piscina. Si alguien pudiera observarlo de cerca, vería que sus ojos estaban cerrados, pero se veía una sonrisa que iluminaba su rostro, su alma se elevaba y sus párpados se bajaban, su aliento tranquilo y la sonrisa de sus labios revelaban una profunda paz interior. Se quedó así, sin pensar en nada.

    No sabía a dónde ir. Volver a Oporto, ir al Fuerte o caminar por la avenida disfrutando de las elegantes casas portuguesas, comprobando quién las ocuparía ahora, hasta llegar a la rotonda donde estaba el cine, la calle del Mercado, la calle del Palacio, podía elegir cualquier camino pero no quería decidir, ni siquiera tenía dudas, sólo pensaba en las opciones y caminaba mentalmente por los caminos que nunca antes había recorrido, miraba al futuro. Estaba envuelto en estos pensamientos cuando vio a la familia blanca que pasaba a su lado saliendo del Club, todos le desearon buenas noches, el hombre ahora respondió alto y claro “buenas noches señora, buenas noches señor, buenas noches niños”, todos se volvieron, los adultos con sonrientes y respetuosos asentimientos y los dos niños con efusivas señales de mano.
    El hombre vio a su familia distanciarse en la calle iluminada y, levantando la cabeza y levantando los brazos al cielo, gritó tan fuerte que pudo ser escuchado por todos los continentes y mares, no sólo por su archipiélago: “¡Soy libre!